Fernando Molina* Empecé diseñando espacios desde la arquitectura. Allí aprendí que el orden nunca es solamente una cuestión estética: es una forma de pensar. Cada línea organiza un recorrido, cada vacío construye un significado y cada decisión formal modifica la manera en que habitamos el mundo. Más tarde llegaron los sets de televisión, el cine publicitario y, finalmente, lo audiovisual como territorio definitivo. Mirándolo hacia atrás, siempre estuve haciendo exactamente lo mismo. Nunca sentí que cambiara de disciplina. Lo que…